NOTICIA DE SALTA

La intensificación en la pesquisa de sintomáticos respiratorios permitió aumentar la detección de tuberculosis.

La intensificación en la pesquisa de sintomáticos respiratorios permitió aumentar la detección de tuberculosis


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Noticia de: Ministerio de Salud Pública


La enfermedad está presente en la sociedad, es prevenible y curable si se la detecta a tiempo y se sigue el tratamiento en forma rigurosa. Si el paciente abandona la medicación, la patología puede convertirse en resistente a los fármacos y empeorar el cuadro.

 

El 24 de marzo es el Día Mundial de la Tuberculosis, debido a que en esa fecha del año 1882 el médico y microbiólogo alemán Robert Koch presentó su descubrimiento sobre el bacilo que produce la enfermedad.

En la actualidad esta patología es totalmente prevenible y curable si se detecta en forma temprana y se realiza el tratamiento adecuado, aunque para la salud pública a nivel internacional no ha dejado de ser un problema.

Por ello, la Asamblea Mundial de la Salud aprobó una estrategia para poner fin a la epidemia hacia el año 2035, mejorando los conocimientos y promoviendo cambios de conducta en la población.

El lunes 25, el hospital Señor del Milagro, junto a estudiantes de Enfermería de la Cruz Roja, informará a la comunidad sobre pautas de alarma, medidas de prevención, tratamiento, etc, en un estand que se instalará en la plazoleta IV Siglos, desde las 9.

Situación epidemiológica provincial

El sistema sanitario provincial, a través de la búsqueda intensiva de sintomáticos respiratorios, ha incrementado la detección: de 710 casos en 2017, a 803 en 2018.

Estos datos, reportados por el programa de Tuberculosis del Ministerio de Salud Pública, indican que mientras en 2017 la tasa de notificación era de 52 casos cada 100.000 habitantes, en 2018 fue de 58/100.000.

El jefe del programa de TBC, Mario Cisneros, explicó que este incremento en la notificación se logró por la mayor búsqueda de sintomáticos respiratorios, es decir, personas con tos y expectoración por más de 15 días. Esta tarea se desarrolla a través de la estrategia de Atención Primaria de la Salud, con agentes sanitarios que visitan las familias en sus hogares, en las distintas áreas operativas de la provincia.

“Al detectarse un caso positivo, se estudia la mayor cantidad posible de contactos de su entorno, lo que permite encontrar más casos”, explicó Cisneros.

Según los registros del programa de Tuberculosis, la mayor cantidad de casos positivos notificados en 2018 correspondió a la zona norte, con 374. En la capital se registraron 269 casos, en la zona oeste 89 y en la zona sur, 60. A ello deben sumarse los procedentes de países o provincias limítrofes.

Con respecto a la coinfección de TBC/VIH, entre 2017 y2018 se registró un incremento, de 44 a 67 casos.

Conexión entre VIH y TBC

La tuberculosis es una enfermedad oportunista, es decir que se presenta con más frecuencia y suele ser más grave en personas con inmunodeficiencia. El VIH debilita el sistema inmunitario, lo que incrementa el riesgo de contraer tuberculosis entre pacientes que viven con el virus.

La infección por VIH y TBC es lo que se denomina coinfección. Toda persona con VIH debe hacerse la prueba de detección de tuberculosis.

Enfermedad infecciosa, prevenible y curable

La tuberculosis es una patología del tipo infeccioso, que suele afectar los pulmones y se transmite de una persona enferma a otra sana a través del aire. Cuando un enfermo con tuberculosis pulmonar tose o estornuda, expulsa bacilos tuberculosos a través de gotitas de saliva, que si son inhaladas provocan el contagio.

Se trata de una enfermedad curable y prevenible con vacuna, que se coloca al recién nacido y se encuentra dentro del calendario nacional de inmunización, con carácter de obligatoria y gratuita.

Prevención

Además de la vacuna, la prevención consiste en mantener abiertos, ventilados e iluminados con luz natural los ambientes que se comparten con otras personas que pueden estar infectadas, como oficinas, aulas, vehículos de transporte público, para evitar la concentración de gérmenes.

La persona infectada debe protegerse la boca con pañuelos desechables al toser o usar barbijo, lavarse correctamente las manos, restringir el contacto con personas expuestas a contraer la enfermedad, seguir fielmente el tratamiento médico y no fumar, ya que el tabaco favorece el desarrollo de la TBC.

Se debe consultar al médico ante la presencia de tos con flema por más de 15 días. Mientras más temprano se detecte la infección y se inicie el tratamiento, más rápido se corta la cadena de contagio a otras personas.

Síntomas y tratamiento

Los infectados con el bacilo tuberculoso tienen riesgo de desarrollar la enfermedad (TBC activa), lo que es más probable en individuos inmunodeprimidos, diabéticos, desnutridos y fumadores. Se dice que una persona tiene tuberculosis latente cuando ha sido infectada pero aún no ha enfermado ni puede transmitir la infección.

La persona que desarrolla TBC activa puede presentar durante meses, síntomas leves como tos, fiebre, sudores nocturnos, pérdida de peso, debilidad. Eso suele ocasionar que se tarde en efectuar la consulta médica, se recurra a la automedicación o se confunda con otras afecciones, lo que aumenta el riesgo de transmitir la enfermedad a otras personas.

Existe tratamiento con medicación antibiótica, que se debe seguir sin alteración por un mínimo de seis meses, ya que si el paciente abandona el tratamiento o no lo cumple en forma rigurosa puede desarrollar tuberculosis resistente a los fármacos, empeorando el cuadro.

La medicación para el tratamiento de la tuberculosis es gratuita en el sistema público y se provee desde el programa de TBC.

 

 
 
 

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